viernes, 29 de marzo de 2013

Reseña: figuras de Haqqislam de Infinity

Con el interés que despierta últimamente en el club el reglamento de Infinity, de los pontevedreses Corvus Belli, hace un par de semanas se organizó un pedido conjunto de figuras a LowCost Miniaturas entre varios socios (para llegar a los gastos de envío gratuitos, que están en 90 euros). La entrega fue rapidísima, por empresa de mensajería, y a las 24 horas de su envío ya estaba en nuestras manos; hubo un pequeño problema con una referencia que enviaron equivocada, pero una vez avisados reenviaron la correcta y recogieron la errónea por el mismo medio, así que en ese aspecto un 10 también para esta tienda. Por lo que a mi respecta me hice con una fuerza de inicio de Haqqislam, incluyendo el Starter Pack de facción y varios blisters con miniaturas sueltas.


Lo primero que me llamó la atención al abrir la caja fueron los papeles con los códigos de reclamación, números que identifican a la miniatura correspondiente y que sirven para solicitar una sustitución o plantear una queja a Corvus Belli si detectamos cualquier fallo en la pieza. Es la primera vez que lo veo en una marca de figuras a esta escala para wargames que produce a gran escala, y antes sólo recuerdo encontrar códigos de control de calidad en las figuras a 54 mm de Andrea Miniatures. Todo un detalle hacia el comprador, así como una muestra del cuidado y la seriedad que pone esta gente en sus productos.


En cada blister se incluye, aparte de la figura y su peana, una ficha en cartón con sus datos (facción, nombre, arma y demás) y una foto en color, así como una pequeña tarjeta de publicidad de MicroArt Studio con escenografía, bases y plantillas diseñadas especialmente para Infinity. Además en este caso los códigos de reclamación son dos, ya que la miniatura viene separada en piezas y podemos encontrar defectos en el cuerpo o en los brazos que vienen en una bolsa aparte.


Aunque algunas de las figuras presentan líneas de molde visibles, la mayoría tiene un acabado muy bueno y liso. Lo peor que puede pasar es que queden pequeñas rebabas o restos de los bebederos (como se puede ver en esta foto en el cargador del arma, el lanzallamas bajo el cañón o el brazo que viene suelto), que se pueden eliminar con gran facilidad con un cutter. El material de las miniaturas es el ya común metal blanco, ese que "cruje" ligeramente cuando se dobla, por lo que son rígidas y duras a la hora de cortar.


El encaje de las piezas que vienen sueltas, generalmente brazos que quedan muy separados del cuerpo y resulta difícil sacar en un solo molde, es impecable. Estas piezas se unen a la perfección en la posición correcta sin dejar casi huecos visibles, aunque como contrapartida veremos que sólo encajan bien en esa postura: nada de alterar la posición de los brazos, subir o bajar un arma o cambiar la pose de la miniatura sin ponerse a masillar y cortar a destajo. Algunas de estas piezas son difíciles de pegar debido a que el punto de unión es pequeño y su propio peso las desplaza o, sencillamente, las hace caer (aparte de que el metal blanco pega fatal con cianocrilato corriente). Como muestra el brazo derecho de Saladino, al que tuve que meter un pequeño pasador de metal para fijarlo en posición.


Y aquí está la "banda" al completo, lista para empezar a pintar. Una figura humana de pie, por ejemplo el propio Saladino, mide 35 mm de altura (32 mm hasta la línea de los ojos), aunque muchas de las figuras femeninas son más bajas en proporción. En general dan una imagen estilizada, con buenas proporciones tanto en el aspecto físico como en el tamaño de las armas y complementos (no esas armas gigantescas e irreales que son características de otras marcas, en las que las espadas tienen un filo con el grosor de un brazo: en Infinity las espadas son tan finas como láminas de papel de aluminio, como se puede ver en la foto comparativa con una figura de GW), además de contar con multitud de pequeños detalles individuales que hacen única a cada figura.


Kushtar

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