viernes, 23 de agosto de 2013

Artículo: Strelkovaya Diviziya

Traducido con permiso expreso de FoW
Título original: Strelkovaya Diviziya
Autor: Phil Yates
Enlace original: www.flamesofwar.com
Traducción: Marcos García (Kushtar)

Strelkovaya Diviziya

La Strelkovaya Diviziya (División de Fusileros) soviética básica es una formación militar muy interesante. Aunque en apariencia es similar a las demás divisiones de infantería compuestas por tres regimientos de fusileros y uno de artillería, en el fondo tiene muchas diferencias.

Para hacer las cosas más sencillas me voy a centrar en su composición a diciembre de 1942, que difiere poco de la de los seis meses precedentes y de la organización oficial que se impuso a partir de entonces. Las distribuciones más tempranas pensadas para estas divisiones resultaron ser demasiado optimistas en cuanto a la cantidad de material y hombres que podía reunir el Ejército Rojo, mientras que la única diferencia importante con las organizaciones posteriores es que la Unión Soviética (como cualquier otro país en conflicto) fue reduciendo progresivamente la cantidad de soldados a medida que la guerra iba desgastando sus recursos.


Quedaba en manos de cada Frente individual organizar estas divisiones, pero lo habitual era que estuviesen a la mitad de su capacidad operativa nominal, ya que todos los reemplazos disponibles se enviaban a las formaciones mecanizadas y blindadas.

Así pues, ¿cómo estaba formada una división de fusileros al completo a principios de 1943? Como ya he mencionado, la formaban tres regimientos de fusileros y uno de artillería. También disponía de una pequeña compañía de exploradores, un batallón antitanque, un batallón de zapadores y servicios logísticos divisionales con unos 80 camiones o ambulancias y 25 vehículos de tracción animal.


Se trata de una distribución notablemente escasa. La mayoría de divisiones de infantería cuenta con un batallón de reconocimiento al completo, en lugar de la pequeña compañía soviética compuesta por 103 hombres (¡que ni siquiera tenían caballos o bicicletas para mejorar su movilidad!). El batallón antitanque sólo contaba con doce cañones ligeros de 45 mm, que apenas formarían una compañía en los estándares de cualquier otro país. Así mismo, el batallón de zapadores estaba compuesto por dos pequeñas compañías y siete carros tirados por caballos, poco más que una simple compañía en la mayoría de ejércitos de la época. Pero aunque estos batallones sean pequeños, al menos se puede contar con ellos; no como el habitual batallón antiaéreo, que brilla por su ausencia.


Aparte de todo esto, los servicios divisionales eran raquíticos comparados con cualquier otro. Una división de infantería alemana de la misma envergadura tenía 227 camiones y motocicletas y 131 carros de caballos como apoyo divisional, para un total de 783 camiones y motos y 1466 carros en su haber, comparados con los míseros 140 camiones y coches y 715 carromatos de una división soviética. ¡Una división algo más pequeña de los Estados Unidos tenía el lujo de contar con 2142 camiones y jeeps!

Strelkovy Polk
Aunque a nivel de división había muchas carencias de hombres e intendencia, el strelkovy polk soviético, el regimiento de fusileros básico, estaba muy bien provisto. Además de los tres batallones habituales de fusileros también tenía un pelotón de exploración, un pelotón de ingenieros, una compañía de ametralladoras, una compañía de rifles antitanque, una batería antitanque (de seis cañones), una batería de cañones de infantería (con cuatro cañones) y una compañía de morteros pesados (con seis morteros). Puede que parezca excesivo, pero esta cantidad de apoyo no sería inusual si no estuviese presente también a nivel de batallón.



Strelkovy Batalon
Cada strelkovy batalon, o batallón de fusileros, tenía las habituales tres compañías, más una compañía de ametralladoras, una compañía de morteros, un pelotón de rifles antitanque y un pelotón antitanque con dos cañones. Es un apoyo bastante abundante pero, como ya hemos dicho, no sería inusual si no fuese porque duplica el apoyo regimental. La mayoría de ejércitos dotaba de estos apoyos a nivel de batallón o de regimiento, pero no a los dos.

Esto demuestra un rasgo bastante característico de las operaciones soviéticas. Al situar las armas de apoyo tan abajo en la cadena de mando como le era posible, el Ejército Rojo reducía la complejidad de los mandos intermedios. Un comandante divisional no tenía que preocuparse por asignar varios batallones de apoyo entre sus tropas de primera línea, ya que contaban con ellos permanentemente, lo cual a su vez también era una seguridad y un alivio para los mandos superiores. Si cada unidad era idéntica, podían trazar sus planes operacionales sin tener que preocuparse por la incompetencia del oficial de turno que no sabía sacar partido a sus armas de apoyo. Aunque ninguna de estas unidades se portaría de forma espectacular en combate, al menos todas cumplirían un mínimo de potencia de fuego y rendimiento que permitían a sus altos mandos hacer planes a nivel de ejército en masa.


Strelkovaya Rota
La organización de una strelkovaya rota, o compañía de fusileros, sufrió muchos cambios a lo largo de 1942 y 1943, aunque en la práctica las bajas y las exigencias del combate hicieron que no se notase casi nada. El patrón común para todas era que estaban formabas por tres pelotones.

A principios de 1942 los pelotones de fusileros tenían, al menos en teoría, cuatro escuadras de once hombres cada una. Las armas escaseaban tanto que, incluso a pleno equipamiento, un pelotón sólo contaba con tres ametralladoras ligeras para sus cuatro escuadras. Las compañías tampoco contaban con morteros o ametralladoras pesadas para compensar estas carencias, ya que todas estas armas se agrupaban a niveles más altos de organización.


A mediados de 1942 se elevó la producción bélica hasta un punto en el que cada escuadra podía tener su propia ametralladora ligera, pero muchas unidades seguían entrando en combate con muchos menos recursos de los necesarios. También se reforzaron las compañías con un pelotón de tres morteros de 50 mm, pero se les recortaron dos hombres por cada escuadra de fusileros (hasta dejarlas en nueve hombres) para que los manejasen.

La organización de diciembre de 1942 fue quizá la más optimista, ya que otorgaba a cada pelotón seis ametralladoras ligeras (¡dos de sus escuadras iban a tener dos ametralladoras cada una!) y reemplazaba uno de los morteros por una ametralladora pesada.

Lo irreal de esta organización quedó demostrado en la siguiente, de agosto de 1943, cuando cada pelotón fue reducido a tres escuadras con una sola ametralladora para todas y los morteros ligeros desaparecieron por completo. En este momento se empezaron a distribuir subfusiles a muchas unidades, pudiendo las mejor equipadas formar pelotones completos con estas armas, lo cual contribuyó a mejorar su potencia de fuego al menos a corta distancia.


Como podéis ver hay muchas variaciones en la organización teórica de esta época. No obstante, pocas unidades soviéticas se mantenían plenamente equipadas durante mucho tiempo, si es que lo habían estado alguna vez desde su formación, y las armas de todo tipo escaseaban de forma crónica.

Las compañías identificadas como equipos Rifle/MG representan a las pocas unidades lo bastante afortunadas como para recibir un envío completo de subfusiles, mientras que las señaladas como equipos de Rifle representan a la mayoría que se quedaba sin estas armas.


A medida que avanzaba la guerra el número de unidades que carecían de estas armas vitales bajó tanto que, en 1944, todas las compañías se pueden considerar ya equipos de Rifle/MG.

Aunque una compañía de dos pelotones podría representar una unidad con dos pelotones a plena potencia, lo más probable es que represente una con tres pelotones mermados. Los 18 equipos de fusileros que la forman podrían también representar tres pelotones con sólo seis equipos cada uno, aunque este matiz no tendría ningún efecto en una partida de Flames of War.


Artilleriyskiy Polk
El artilleriyskiy polk, o regimiento de artillería, tenía a principios de 1942 dos batallones, cada uno con dos baterías de cuatro cañones de 76 mm, y una batería de cuatro howitzer de 122 mm, lo cual sumaba un total de 24 cañones por división (bastante escaso para los estándares de la época). La mayoría de divisiones de infantería tenía 48 cañones de mayor calibre y los británicos, cuyos cañones eran más parecidos en calibre, ¡tenían 72 por división!


A mediados de 1942 se aumentaron los regimientos de artillería en cuatro cañones de 76 mm y cuatro howitzer de 122 mm más, al recibir la división un tercer regimiento a media potencia, pero esto seguía dejándola muy por debajo de lo esperado en comparación con otros ejércitos.

En lo que sí ganaba el Ejército Rojo a los demás era en el alcance de sus cañones. El alcance del cañón de campaña de 76 mm era de 13 kilómetros, lo cual aventajaba al howitzer alemán en unos tres, para gran preocupación de los artilleros alemanes. El ejército soviético también fue el primero en el mundo en formar divisiones de artillería.


Estas formaciones masivas de artillería se asignaban a ejércitos o Frentes de combate completos para asaltos de gran magnitud y eran las encargadas de ejecutar bombardeos preliminares de una intensidad atroz (quizá para compensar la carencia soviética de bombarderos pesados o en picado que realizaban estas tareas en otros ejércitos). Por desgracia estas gigantescas formaciones de artillería también eran terriblemente lentas, aparatosas e inútiles una vez la compañía se trababa con el enemigo.


Un ejército para las masas
El Ejército Rojo de Campesinos y Trabajadores tenía una cosa en abundancia: soldados. Todo lo demás era escaso, lo cual marcaba para bien o para mal su organización y operaciones.

Todo tenía que ser lo bastante ligero como para ser llevado a cuestas, con la ayuda de caballos para las distancias largas. Esto significaba que las armas de apoyo eran más ligeras que en otros ejércitos y también más escasas en número.

Las unidades reclutadas a toda prisa solían recibir el entrenamiento más básico antes de entrar en combate, lo cual las obligaba a emplear tácticas de masificación y fuerza bruta en lugar de otras más complejas.


Estos dos rasgos marcan la forma en la que se portarán tus strelkovy batalon en Flames of War. Rara vez podrás desplegar más potencia de fuego que tu rival y casi nunca serás capaz de superarlo con tu maniobrabilidad. En lugar de ello haz buen uso de tu superioridad numérica para aplastarlo, pelotón por pelotón. No temas sufrir bajas, las abundantes pérdidas son inevitables en este ejército. Céntrate en hacer que el sacrificio de tus héroes de la Madre Rusia valga la pena.

¡Hacia la victoria, camarada!

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