martes, 8 de enero de 2013

Monster, el juego de los dos millones de dólares

Cualquier alabanza se queda corta. Lo ha logrado y con la mayor nota imaginable. Kingdom Death: Monster es sin duda la revelación del año pasado en lo que a juegos de estrategia con miniaturas se refiere. Su campaña en Kickstarter, que ha acabado esta pasada medianoche, ha pulverizado todos los registros habidos y por haber, y se ha levantado la friolera de 2.050.000 dólares (alrededor de 1.572.000 euros) con más de 5.400 mecenas. Ya desde el primer día arrasó todos los registros, con 124.000 euros en las primeras 24 horas, pero yo creo que nadie esperaba que llegase a los mágicos siete dígitos con tanta holgura, ni mucho menos que duplicase esa cantidad sin esfuerzo y con un respaldo tan masivo.

Hasta llegar aquí se han ido desbloqueando infinidad de añadidos al juego original, desde simples ayudas en forma de equipo especial (como armaduras de hueso, de seda o de escamas de dragón), hasta personajes realmente delirantes como el Caballero del Estiércol, que es un escarabajo pelotero evolucionado por la gracia del Dios Dragón para servirle como paladín entre los humanos. El propio Dios Dragón tendrá figura, tanto en forma de bestia como reencarnado en humano (desbloqueadas a los 500.000 y 875.000 dólares, respectivamente), así como muchas pin-up voluptuosas y exclusivas que son uno de los mayores reclamos de la marca: la virginal doncella que sirve como Sacrificio al Dragón, la Reina del Cuero para los realmente pervertidos, la curvilínea Asesina de Seda, la enigmática Bruja del Ocaso desbloqueada al llegar al 1.750.000 dólares, o la sensual Bailarina del Sol. También ha habido miniaturas especiales en colaboración con otras marcas, como la navideña Oráculo Blanca en agradecimiento a los 3 años de colegueo con CoolMiniOrNot (página que también financió el proyecto), un alter-ego medieval de la famosa piloto Kara Black del colaborador Studio McVey, o la versión "survivor" de Candy & Cola, las heroínas icónicas de Soda Pop Miniatures.

También se han ido añadiendo expansiones en toda regla que aumentan el universo de juego y enfrentan a los jugadores a retos totalmente nuevos, como la de la aberración conocida como el Gorm, un demonio cuadrúpedo de proporciones gigantescas con cara de bebé, el Dios León y su corte celestial encabezada por el Caballero del León, o los Spidicules, unas criaturas arácnidas con rostro humanoide y gran inteligencia, que usan los cadáveres de sus víctimas para tender emboscadas a otros humanos y que son muy apreciadas por la fuerte seda que producen, que se usa para todo tipo de armaduras. Y el plato fuerte desbloqueado con el millón de dólares es El Rey, una entidad que aguarda a los supervivientes más allá del Guardián y que representa una amenaza mucho, mucho más antigua... Además, en la emblemática cifra de 1.666.666 dólares desveló un elemento de escenografía encantada de gran poder y misticismo: el Árbol Solitario, un ejemplar único de árbol de pesadilla protegido por un León Blanco y que produce una fruta emponzoñada especial.

El éxito ha sido absoluto, rotundo e incontestable. Queda por ver cómo maneja la situación el señor Poots, porque ahora tiene por delante la tarea más ardua de todas: hacer realidad todas estas decenas de bocetos, dibujos, ideas y diseños, convertirlos en un juego de tablero completo y muy atractivo que llegue a sus mecenas y a las tiendas para el público en general. ¿Lo completará este año, o le llevará más tiempo? ¿Será imposible llevar a cabo alguna idea y se quedará en el tintero? ¿Se le irá la pinza y se fugará con la pasta? Pase lo que pase, lo leeréis en este blog puntualmente.












lunes, 7 de enero de 2013

Kaladrax, draco terrible de Reaper Miniatures

En el corazón de las montañas Diente de draco se encuentran las ruinas del cementerio del Rey de los Dragones. Muchos buscadores de fortuna han partido en busca de este antiguo santuario, pero pocos han sido los que han regresado para contar su vivencia. Quienes lo han logrado hablan de una desapacible llanura en el fondo de una depresión rocosa rodeada por barrancos, senderos angostos y picos cubiertos de nieve, siempre oculta tras un velo de bruma ácida y ceniza. Este es el territorio de una de las criaturas más viles en pisar la tierra... Kaladrax, el Draco Terrible.

Una de las últimas novedades de Reaper Miniatures es esta gigantesca figura de un dracolich, o dragón muerto viviente, que sin duda infundirá el pavor en los corazones de cualquier aventurero que se acerque a sus dominios. La miniatura se presenta en un útil maletín acolchado de transporte, por un precio de 69,99 US$ (unos 53 euros), aunque aquellos afortunados que financiaron su creación a través de la campaña de Kickstarter pudieron hacerse con ella ya en noviembre por la ridícula cantidad de 10 US$ (poco más de 7 euros) más envío. Aún así nunca es tarde para invertir en un dragón esquelético, así que ya sabéis en qué gastar los dineros que os hayan dejado los Reyes.